Vengo de la maxima sencillez en el ejercicio de la oracion y creo en el despertar del femenino que v
- 3 mar 2017
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Solamente mediante la práctica diaria, al permitirle a la contemplación revelarnos nuestros pensamientos egoicos habituales, podrá nuestra mente reconfigurarse para que la contemplación se convierta en una forma de vida, en vez de ser un estado pasajero de consciencia.
(Padre Richard Rohr, OFM)

Thomas Merton (31 de enero de 1915 - 10 de diciembre de 1968)
La Oración Centrante y la práctica denominada Meditación Cristiana, hicieron su aparición en el mundo cristiano a mediados de los años setenta. Ya en los sesenta, Thomas Merton había escrito libros en los que hacía un llamado a recuperar la oración contemplativa cristiana, no solamente en el interior de los monasterios, sino más allá de ellos. Los padres Thomas Keating y John Main respondieron al llamado profético de Merton, desarrollando métodos sencillos de meditación arraigados sólidamente en la tradición espiritual cristiana y capaces de ser empleados, no solamente en el interior de los claustros, sino en un mundo hambriento de recuperar sus raíces espirituales. Estos tres hombres reconocían que la meditación no era una innovación de última moda y mucho menos un injerto de prácticas orientales en el cristianismo. Por el contrario, se trataba de algo que originalmente había sido parte central de la práctica cristiana, pero que se había perdido.

En el caso de la Oración Centrante, Thomas Keating había observado el número de jóvenes que, a pesar de haber sido criados en la religión cristiana, ahora acudían a las tradiciones orientales en búsqueda de un “camino,”—de una práctica basada en la meditación que realmente les cambiara la forma de percibir la realidad y de vivir la vida. Keating le planteó el siguiente desafío a su comunidad monástica: “¿Será posible resumir la esencia del camino contemplativo cristiano en un método de meditación que sea accesible a las personas modernas que viven en el mundo?” Uno de los monjes, el Padre William Meninger (el “fundador” oficial del método de la Oración Centrante) respondió al llamado de Keating. En su copia ya gastada por el uso de La Nube del No Saber, una obra espiritual clásica del siglo 14 escrita por un monje anónimo de Inglaterra, Meninger encontró las siguientes instrucciones:
“Eleva tu corazón a Dios con un simple movimiento de amor…Ya que una intención, sin más ropajes, dirigida a Dios, es suficiente, sin necesidad de nada más.” Y también: “Si lo deseas, puedes expresar y concentrar ese movimiento en una palabra corta, de una sílaba, y mantén esa palabra aferrada a tu corazón, para que nunca te deje, suceda lo que suceda.”

Esto se convirtió en la base de lo que inicialmente se llamó la “Oración de la Nube.” Más tarde, se consideró que “Oración Centrante”, un término acuñado por Thomas Merton, era una descripción más precisa e invitadora. La práctica se hizo popular, especialmente entre los laicos que asistían a retiros, y se ha extendido ininterrumpidamente desde entonces.
En mi caso el asunto va mas al encuentro de mis raíces. Como ya dije en entradas anteriores escribi mi tesis de grado bajo la tutoria del Dr. Joaquin Marta Sosa sobre el libro “Vida en el Amor” del sacerdote nicaraguense y exmonje trapense Ernesto Cardenal, con prologo de Thomas Merton, escrito cuando Cardenal en la búsqueda del Amor de Dios, se interno en un Monasterio Trapense, la Abadia Getsemany en Kentucky (USA) y fue dirigido espiritualmente por el monje Thomas Merton hasta que salido del Monasterio y convertido en izquierdista furibundo del Frente sandinista de Liberacion nacional, lo quemaron y humillaron gente del talante de Daniel Ortega. Yo también buscaba desesperadamente el Amor y la aprobación de Dios, pues como mujer la tradición cristiana que conocía me lo negaba, en medio de una sociedad e ideas eminentemente patriarcales y masculinas…Y asi después de la tesis y en medio de un ambiente politizado al máximo, en el que me negué a transitar por los caminos de la izquierda propuesta por Fidel Castro y su Revolucion Cubana que detestaba que llevo al traste a amigos muy queridos y a mi país hasta hundirlo como hizo Daniel Ortega con Ernesto Cardenal, sin el mayor atisbo de humanidad y caridad cristiana, en lo que voy a copiar a continuación.

Mercedes Montero: Una denuncia contra el Castro comunismo <http://www.gentiuno.com/23/02/2017/mercedes-montero-una-denuncia-contra-el-castro-comunismo/#more> 23 de febrero de 2017 Una denuncia hecha por la senadora colombiana Thania Vega de Plazas ante el congreso de su país deja en claro que se necesita una entereza moral como la de la Senadora para hacer una denuncia tan bien fundamentada y justa como la que acaba de hacer Thania, lo cual es digno de admiración. Lamentablemente para colombianos y venezolanos por igual, es que ese Castro comunista que es Juan Manuel Santos haya llegado a la presidencia y que en Noruega le hayan dado un Premio Nobel de la Paz, para darle un cariz de decencia a quien es un traidor. Ahora ha quedado al descubierto globalmente quien es Santos y cuál es su verdadera agenda cuya aplicación le ha facilitado al Foro de Sao Paulo penetrar a todos los países de todas las Américas, incluyendo USA y Canadá…] Afortunadamente en Ecuador le están dando un NO rotundo a Correa, Argentina tiene a Mauricio Macri como presidente y en Perú fue elegido Pedro Pablo Kuczynski. Sería preferible no hablar del desastre de Venezuela que hasta un irrito presidente tiene, lamentablemente hay venezolanos que esperan que sean otros los que actúen, quieren pasar agachados, los más pobres se han visto obligados a comer desechos de la basura, vivir de las raciones que les permite comprar Maduro con las bolsas de los Comités Locales de Alimentación para el Pueblo (CLAP) y el carnet de la patria cuyo verdadero objetivo es para mantener esclavo al pueblo , para que no luche por su libertad .y regreso a la democracia… La oposición verdadera ha tenido que luchar amargamente contra el Castro comunismo, contra el narcotráfico, la delincuencia desatada, la mansedumbre de un pueblo sometido por la confiscación de todos sus derechos, el amor de los militares venezolanos por el dinero y el poder y sin respeto alguno por el país. Quienes luchan verdaderamente por recobrar la libertad tal y como lo hacen los estudiantes universitarios sufren las consecuencias del castigo que les es infligido por la enorme represión de las que son víctimas. Los verdaderos líderes, como lo son Leopoldo López, Antonio

Ledezma, María Corina Machado, Daniel Ceballos, solo por mencionar a los más notorios, los periodistas que cubren contra viento y marea las fuentes de información que quedan, los profesionales de todos los campos que no han podido ser silenciados, cabe destacar que las Academias a pesar del ataque del que han sido víctimas siguen dando la cara, para que la verdadera historia no sea borrada Como podrán ver en Venezuela se repite, así como en Colombia, la historia de la lucha Dictadura vs Democracia, Libertad vs esclavitud, Respeto por los derechos humanos vs Confiscación de los mismos”. . Mientras esta lucha intestina se libra en Venezuela, el país se desmorona en todos los sentidos Prevaleceremos pero solo y cuando el pueblo venezolano tome conciencia de cuáles son sus derechos que estos deben ser defendidos y, por lo tanto al permitir su violación se está promoviendo su destrucción y confiscación. A ningún otro país le pidamos que libere a Venezuela, esa es responsabilidad de los venezolanos. Si es otro país el que la libera, nunca será aprendida la lección. El difunto traidor vendió al Castro comunismo como panacea y su verdaderos logros han sido a) La destrucción de Venezuela en todos los sentidos) El haber convertido a Venezuela en un narco estado y botín de los piratas a nivel mundial c) El incremento de la contaminación del Castro comunismo en todo el Hemisferio. d) El aupar la degradación moral como forma de relación entre países y sus pueblos. Es necesario que el pueblo venezolano tome plena conciencia ante lo que sucedió y continua acentuándose en el país, para que vuelva por su fuero, y escriba con su rechazo total al mal que lo agobia, un nuevo capítulo de libertad y justicia.

Me retire a “mis cuarteles de invierno” y comencé a trabajar e investigar sobre el femenino en el planeta tierra y la humanidad, que vivía lo que muy bien explica Miyo Fiel, el famoso “chaman español”
“Un saludo para mis hermanos los hombres. De nuevo juntos para trabajar sobre la conciencia-energía de lo masculino, compartiendo el sentido de pertenencia a un género e intentando abrirnos a la nueva masculinidad sensible. Esa que nos hace capaces de mantener en nuestra vida cotidiana la sobriedad emocional y la serenidad mental, expresando al mismo tiempo la creatividad y la ternura. Sin que tampoco falte un cierto sentido de liderazgo protector, respetuoso y alimenticio, hacia todos aquellos que colaboran, actúan y trabajan bajo nuestra dirección.
Hay una gran confusión y perplejidad en lo masculino respecto al manejo de las emociones y de los sentimientos profundos, y cada vez un mayor porcentaje de hombres nos damos cuenta de que no queremos seguir levantando murallas para evitar que nuestra emotividad se exprese. Pero esto nos hace sentirnos muy vulnerables, casi en desventaja con lo femenino, y su capacidad para administrar una gran variedad de emociones al mismo tiempo, a veces incluso contradictorias (como las fases de la luna).
Como hombres tenemos que pasar por la apertura del pecho y la iniciación de la diosa, y para ello hemos de abandonar dos refugios, primero el del control mental y segundo el de las emociones explosivas (impulsivas) y el instinto desbordado. Aunque nos empeñemos socialmente en lo contrario, la pornografía, la fantasía sexual, el sexo duro sin sentimientos, el echar un polvo para descargarse y las bromas sociales sobre el yoni de la diosa (o el lingam del Shiva), despilfarran nuestra energía, nos hunden en la materialidad de tratar como un objeto manipulable a la mujer y nos enferman por falta de amor. Y es esta desacralización del sexo y el amor lo que traumatiza a nuestros hijos pequeños y no la contemplación de los cuerpos desnudos de sus padres, ni s

En nuestros días la relación inconsciente con el arquetipo de la Mujer es lo que más problemas causa al hombre, por encima de la mujer de carne y hueso que tenemos al lado. Existen muy diferentes imágenes de la mujer, y tenemos que deshacer las mitificaciones que nos esclavizan a ciertos prototipos amenazantes, hasta que lleguemos a aceptar, respetar y amar lo que nos resulta extraño y misterioso de la feminidad. Está Deméter, la madre, y su hija Perséfone, Hera la esposa, Afrodita la amante, Artemisa la hermana rival, Atenea la estratega y la sabia guerrera, y Hestia, la diosa de hogar. Las tres primeras son vulnerables a las emociones fuertes, Artemisa es la fuerza de la transformación y las otras tres son vírgenes. A veces vemos a las mujeres de esta manera, como diosas con sus complejas cualidades simbólicas, en vez de seres humanos, y esto complica nuestra vida.
El hombre tiene que ir madurando y en ese proceso sustituye a la Mujer por la mujer, dejando a un lado los pensamientos arquetípicos hasta reconocer a su compañera como un ser individualizado y no como a un conjunto de ideas, bloqueos y reacciones inconscientes.
…Tenemos que diluir en miedo para que la relación de reconocimiento y de celebración de las diferencias de cada uno, permita una unión alegre y compartida en que ambos salgamos enriquecidos.

La clave de todo proceso de liberación individual y planetaria pasa a través del sentimiento y no podemos participar en esta fiesta si, como hombres, no abrimos de una vez nuestro pecho a las emociones. La conciencia multidimensional del yo, y su sanación, necesitan del amor para llegar a ser uno con lo creado. Y hasta la tierra necesita de nuestra bendición amorosa para transformarse en la biblioteca viviente que es, y darnos conocimiento del universo que esconden los diferentes reinos de la naturaleza. Durante siglos y milenios el hombre se ha mantenido en el poder rechazando el camino del sentimiento, tachándolo de loco, peligroso, y caótico. Expresión de lo femenino inferior y de la mujer sumisa, que un extraño dios (ahora investigado por prevaricación) puso al servicio de lo masculino y para su goce y placer.
Para un ser divino como tú no hay sólo una pareja cósmica, sino que varias personas distintas, simultánea o sucesivamente, pueden cumplir este papel para ti. Basta con que sientas que alguien resuena en tu interior, que vibra con tu corazón, para que sea durante un tiempo tu alma gemela. Lo primero es asumir que la verdadera diosa está dentro de nuestro cuerpo de hombre y el verdadero dios dentro del cuerpo de la mujer. Ésa es la llama gemela, y quienes juegan este papel en lo externo son un reflejo de esta relación esencial. Y este encuentro con el amor nunca te hará sufrir. Lo único que te hace sufrir es el miedo, la posesividad, la mentira de que alguien te pertenece. Pero esto no es posible, todos pertenecemos al Espíritu y nunca a otra persona. Es hora de que aprendas a amar sin poseer, de que dejes partir a tu pareja antes de que se vaya, de que luches por su libertad tanto como por la tuya. No te quedes enganchado en el juego emocional a ninguna relación, por bella que haya sido. Agradece y di adiós. No es posible convertir a nadie ni mejorarlo. No hay pérdida, sólo cambio. La vida continúa y el dios/diosa tiene muchos rostros.
Lo masculino no puede construirse en oposición a lo femenino, siguiendo las pautas sociales conservadoras. Masculino y femenino son complementos en igualdad que se necesitan mutuamente para alcanzar la felicidad. No podemos poner a la mujer enfrente para impresionarla, asustarla, domesticarla, distraerla o apaciguarla. Porque esta situación frustra mucho a las mujeres que claman por un amor verdadero (su pecho se va llenando de emociones desbocadas que un día estallan sin remedio). Por otro lado hay que señalar que los hombres se asustan mucho ante el exceso emocional y sienten que no hay manera de satisfacer a la mujer.
Perciben el caos emocional como una fuerza devoradora de su masculinidad, y se alejan de ese mundo que le recuerda a su propia madre. Y cuanto más se alejan, mas aumenta la demanda femenina, y la sensación consiguiente de que las mujeres son de temer y ningún hombre puede entenderlas. Ante este estado de cosas, ellas llegan a la conclusión, bien argumentada, de que los hombres temen el compromiso. Y el conflicto se cristaliza sin remedio. Está claro que necesitamos valentía para afrontar este desafío, y fuerza espiritual para encontrar soluciones de equilibrio que sean para el mayor bien de las dos partes. Para amar hay que reconocer lo especial del alma de la otra persona, lo irrepetible de su existencia, y solo así los hombres saldremos del subdesarrollo emocional en el que estamos metidos.
Las relaciones afectivas enseñan mucho, pero necesariamente tienes que aprender también a estar solo contigo mismo. Puedes caminar por tu cuenta, con total autosuficiencia, sin depender de otros, tanto en el plano físico, como en lo referente a las emociones y las ideas. No se trata de ego, sino de madurez. Tú eres el mejor maestro que tienes a mano. Y lo increíble es que dos seres autónomos y soberanos alcanzan estados de entrega y de fusión mucho más poderosos que dos seres dependientes, guiados por el miedo a la separación. Experimentan un gozo más intenso, una comunicación más profunda en su corazón, y un mayor centramiento y equilibrio en su vida diaria.
El alma no tiene género, es neutral y se completa a sí misma. De ella fluye el amor al universo, que es la frecuencia más elevada que se puede producir, y este amor no depende de ninguna pareja concreta. No está en función de los demás. Es un amor relacionado con el espíritu de todo lo existente, una frecuencia de armonía con todo y todas las cosas. Una fase que has de atravesar imprescindiblemente, surcando esta etapa de soledad y autonomía, para alcanzar el verdadero yo soy.
Como hombres, cuando el pecho está abierto y nos hemos familiarizado con las emociones, podemos hacer descender el alma al vientre, para que los cuatro planos (cabeza, pecho, vientre y sexo), actúen en armonía y sin cortocircuitos distorsionantes. La conciencia ha de penetrar en las células del cuerpo físico para acompañar a la Madre Tierra en su ascensión planetaria, activando la corona crística del pecho y encendiendo el fuego del sacro.
En el camino, tenemos que batallar con la sombra del dragón; con los miedos a la locura, a la muerte y a la disolución del orgasmo; con la ruptura definitiva del cordón umbilical que nos mantiene atados a lo materno femenino; y con el karma destructivo racial acumulado durante milenios por los excesos de la violencia masculina contra la vida, la mujer, la Tierra y la Diosa.
Esta es nuestra verdadera iniciación, convertirnos en guerreros de la conciencia, amantes de nuestra tierra, creadores de paz y de felicidad, y siempre con el corazón en calma frente al caos femenino de las emociones desbordadas.”
Extractos del libro Eres mi Diosa-Miyo

Era católica pero dentro de una institución que no sentía en mi corazón, tanto que hoy esta en esta situación, aunque sienta una admiración por el Papa Emerito Josef Ratzinger, Benedicto XVI, por su innegable y extraordinaria erudición, y una simpatía por el jesuita Papa Francisco, tan latinoamericano y tan buen representante de lo que también me alejaba de la Iglesia católica, en su versión de la Teologia de la Liberacion, tan cercana a lo que me calaba noche y dia en las tertulias de los intelectuales de izquierda que yo detestaba. Yo buscaba simplemente EL AMOR DE DIOS Y MI ESENCIA COMO MUJER EN UNA SOCIEDAD CONFABULADA CONTRA EL PRINCIPIO FEMENINO.
BERGOGLIO, EL INEFABLE
Antonio Sánchez García | marzo 1, 2017 | Web del Frente Patriotico
No he cometido ni cometeré la ligereza de afirmar que Bergoglio es un papa comunista ni caeré en la liviandad intelectual de culparlo por los desastres de que somos responsables los venezolanos y nadie más que los venezolanos.
Antonio Sánchez García @sangarccs
A Luis Ugalde SJ
Fui de los incautos que creyeron en la veracidad de una supuesta entrevista entre el cardenal argentino Jorge Bergoglio y el conocido periodista norteamericano de las cadenas NBC y MSNBC, Cris Matthews, de la que el futuro papa de la cristiandad salía en andas de un sobrio y soberbio liberalismo perfectamente consciente del daño que el populismo de izquierdas causaba en el mundo y del que Chávez era la prueba viviente. Cuya esencia, sostenía en ella, consiste en empobrecer a los pobres para dominarlos y ungirlos a la carreta de sus ambiciones. Al final de la misma el progresista Cris Matthews, que fuera a Buenos Aires a trasquilar al cardenal reaccionario, salía trasquilado por las tijeras de una consciencia histórica envidiable.
¿Cuáles eran las ideas de Bergoglio contra el socialismo y el populismo de izquierdas que, según le confesara a Matthews como al pasar le impedirían acceder al papado? “Primero en Europa y ahora en América, los políticos se han dedicado a endeudar a la gente creando un ambiente de dependencia. ¿Para qué? Para incrementar su poder. Son grandes expertos creando pobreza y nadie los cuestiona. Yo lucho por combatir esa pobreza y si eso requiere oponerse a sus causas, no seré Papa.”
Más claro que Bergoglio en su enfrentamiento contra la izquierda, en todos sus matices, imposible: “Ustedes y sus políticas son la razón de los 70 años de miseria en Rusia y que Europa esté a punto del colapso. Creen en la redistribución y es una de las razones de la pobreza. Ustedes quieren nacionalizar el universo para controlar todas las actividades humanas. Ustedes destruyen el incentivo del hombre para, inclusive, hacerse cargo de su familia, un crimen contra la naturaleza y contra Dios. Estas ideologías crean más pobres que todas las corporaciones que ustedes etiquetan como diabólicas.” Más claro y tajante imposible: el cardenal argentino se colocaba, motu proprio y sin que nadie se lo impusiera, en la acera de enfrente del populismo demagógico que por esos mismos tiempos imperaba en su patria, sometida al voraz y pandillesco neoperonismo del matrimonio Kirchner. Del que parecía un enemigo implacable.
¿Cuál era la propuesta programática de ese Bergoglio liberal, entroncado en la más auténtica tradición del progresismo liberal de Juan Pablo II y Benedicto XVI? ¿Y tan enemigo del comunismo soviético como Pío XII? El emprendimiento. “Aquí lo único que puede hacer la iglesia es educar para que se conviertan en mejores agentes económicos. La educación es la gran solución de este problema. Debemos enseñar a la gente cómo salvar su alma, pero también enseñémosle a evitar la pobreza y no permitir que el gobierno los conduzca a ese penoso estado.” ¿No era una claridad de propósitos digna de la mayor admiración? ¿No parecía alinearse en las inclaudicables posiciones liberales de un Hayek y un Von Misses?
Cris Matthews, ofendido por la andanada anti populista y anti socialista del cardenal bonaerense le pregunta: “¿Usted culpa al gobierno?” “No” – responde el acerbo purpurado” – “culpo a los políticos que solo buscan sus intereses”. El periodista se ofusca y manifiestamente ofendido le comenta: “Nunca había escuchado algo así de un cardenal.” A lo que el cardenal responde: “La gente dominada por socialistas necesita saber que no tenemos que ser pobres. Alguna pobreza es parte de los expulsados del Edén. Pero mira el imperio de la dependencia creado por Hugo Chávez. Con falsas promesas, mintiendo para que lleguen a arrodillarse ante el gobierno y ante él. Dándoles peces pero sin permitirles pescar. Si en América Latina alguien aprende a pescar, es castigado y sus peces confiscados por los socialistas. La libertad es castigada en todo el mundo.” Ni el Nobel Mario Vargas Llosa.

Ataca Mathew: “¿Y América Latina? ¿Quiere borrar ese progreso logrado?”
Responde el Cardenal: “Tú hablas de progreso y yo de pobreza. Temo por América Latina. Toda la región está controlada por un bloque de regímenes socialistas como Ecuador, Bolivia, Venezuela, Nicaragua. ¿Quién los salvará de esa tiranía?”
Por entonces, corría el año 2013 y Hugo Chávez, o la figura encerada que nos enviaran los Castro como si en verdad lo fuera, reposaba en una urna de piedra diseñada por el arquitecto Fruto Vivas en medio del Museo Militar, del que la madrugada del 4 de febrero de 1992 en un insólito acto de cobardía y fabulación saltara a la fama, coronando un rancherío en el oeste caraqueño, yo editaba un semanario encartado en Sexto Poder – DEBATE FINAL – y me sentí tan identificado con Bergoglio, el visionario que venía con la espada flamígera del enfrentamiento contra los males endémicos de una región asfixiada por el populismo más cavernario y el estatismo más desaforado desde sus propias fundaciones coloniales, al que se debía su retraso consuetudinario y la peor y más longeva de sus tiranías, la castrocomunista cubana, ahora en su versión venezolana, la del teniente coronel Hugo Chávez, me sentí en la obligación de darle toda la difusión posible. Avizoré un cambio de 180 grados en la dominación hegemónica del socialismo populista y el amanecer de la región al despertar de un liberalismo emancipador y progresista. El sueño de Vargas Llosa y Octavio Paz, de Enrique Krauze y Carlos Andrés Pérez, aunque Ud. no lo crea. Por fin enrumbado, tras quinientos años de estatismo devastador. Entonces los enemigos de la humanidad no eran el capitalismo, no eran los empresarios, no era el afán de lucro, riquezas y dinero. Eran los políticos ambiciosos que para entronizarse empobrecían y cultivaban la dependencia de las masas bajo esa religión del empobrecimiento, la estatolatría de izquierdas. Un retrato fiel del perfil dominante al interior del Foro de Sao Paulo. El Vaticano del asalto al Poder de la iglesia castrista.

Carlos Alberto Montaner me bajó de esa nube. “Esa entrevista es apócrifa, Antonio, y si existió, el traductor la volvió del revés” – me dijo desconcertado por mi entusiasmo. “Bergoglio es peronista y ya se le verá el plumero”, me dijo cortando por lo sano. Hace tres años. Quedé anonadado.
Supe con certeza que el intelectual y periodista cubano tenía la razón al leer una entrevista que Bergoglio, ya coronado como papa de la cristiandad, le concediera al medio oficial de los jesuitas romanos, en la que señaló, sin ambages ni medias tintas, que él era de izquierdas y que jamás había votado ni votaría por la derecha. Luego lo vi realizar su primera visita a nuestra región y abrazarse con algunos de los administradores de ese “bloque de regímenes socialistas” que supuestamente criticaba en la entrevista con Cris Matthews: Rafael Correa, de Ecuador y Evo Morales, de Bolivia. Para culminar encandilado y rendido frente a un decrépito y esperpéntico Fidel Castro que ya bordeaba el sepulcro. Poco antes, Raúl Castro salía de una audiencia vaticana tan asombrado por lo que acababa de escucharle a Bergoglio, que aseguró que si lo que le acababa de escuchar era cierto tendría que considerar muy seriamente en regresar al seno de la Iglesia. La verdad era insoslayable: Bergoglio era el primer papa de la historia moderna en profesar una no disimulada admiración por el populismo de la más rancia estirpe marxista leninista. Si bien, como sus seguidores tratarían luego de aclarar, no era un deudor de la Teología de la Liberación, tan repudiada por Juan Pablo II que llegó a humillar a Ernesto Cardenal en el aeropuerto de Managua por ser uno de sus más ardientes defensores, sino de lo que ahora se denomina “teología del pueblo”. El mismo fraile con distinta sotana.
No he cometido ni cometeré la ligereza de afirmar que Bergoglio es un papa comunista ni caeré en la liviandad intelectual de culparlo por los desastres de que somos responsables los venezolanos y nadie más que los venezolanos. Tanto los gobernantes, al servicio del castrocomunismo cubano y una desaforada apetencia de riquezas, como una oposición prisionera de su infinita mediocridad. Pero no puedo dejar de constatar las ligerezas que llevan a SS Francisco I a sumarse, gustosamente y posiblemente muy a pesar de sus fieles servidores, a la caravana de compañeros de ruta del populismo castrocomunista latinoamericano.
Un hecho de imprevisibles consecuencias, que ya nos está costando, en buena medida aunque sólo en parte – oportuno sea reafirmarlo – , el embrollo político en que estamos entrampados.

Quiso Dios que me enfermara de un dengue clásico en 1992 que me hizo refugiar en un Monasterio Benedictino: la Abadia “San Jose” de Guigue, y fuera llamada por el Abad Jose Maria Martinez osb, para tener una charla con el, y asi convertirme en su discipula mujer y casada con hijos, y de su mano al fin encontrar el AMOR DE DIOS a través de la tradición benedictina, y el famoso pasaje 33, del Libro de “Los Dialogos” del Papa Gregorio Magno dedicado a San Benito y su relación con su hermana Escolastica, donde el sabio Doctor de la Iglesia le da, al fin, la supremacía a la mujer sobre el varon porque “ella ama, y puede mas quien mas ama”…Desde ese momento mi cristianismo cobro color, unido a la experiencia también a favor de la mujer, que tuvo la relación de San Francisco de Asis y Santa Clara.
Santa Escolástica (Nursia, c. 480 - Piumarola, Montecassino, 547) fue una religiosa italiana elevada a los altares por la Iglesia Católica.

Hermana de san Benito de Nursia, fue consagrada al servicio divino desde niña.
La única fuente histórica sobre la vida de Santa Escolástica, hermana de San Benito, son los capítulos 33 y 34 del segundo libro de los Diálogos de San Gregorio Magno. Las noticias, legendarias que se añadieron, enriquecen poco la imagen sencilla e intensa de la santa. Pero a San Gregorio no le interesaba presentarnos una noticia biográfica completa de Santa Escolástica, sino completar el perfil interior del padre del monacato occidental.
Parece que el año del nacimiento de los dos santos coincide: el 480. Por tanto, Benito y Escolástica probablemente fueron gemelos, y si no lo fueron anagráficamente, sí lo fueron espiritualmente, pues sus vidas fueron paralelas hasta la muerte, en el 547, a 40 días de distancia.
Cuando su hermano fundó Montecassino, abrió cerca un convento con la misma regla, llamado Piumarola, del que Escolástica fue abadesa.
Tenía la costumbre de visitar a San Benito una vez al año y como no estaba permitido que entrara al monasterio, él salía a su encuentro para llevarla a una casa de confianza, donde los hermanos pasaban la velada orando, cantando himnos de alabanza a Dios y discutiendo asuntos espirituales. Sobre la última visita, San Gregorio hace una notable descripción, en la cual, la santa, presintiendo que no volvería ver más a su hermano, le rogó que no partiera esa noche sino al día siguiente, pero San Benito se sintió incapaz de romper las reglas de su monasterio.
Entonces, Santa Escolástica apeló a Dios con una ferviente oración para que interviniera en su ayuda, y acto seguido, estalló una fuerte tormenta que impidió que su hermano regresara al monasterio. Los dos santos pasaron la noche hablando de las cosas santas y de asuntos espirituales.
En el último coloquio, que tuvo lugar tal vez el primer jueves de cuaresma del 547, Dios demostró que le agradaba más el gesto de afectuosa caridad que el cumplimiento riguroso de la regla. "Pudo más ante Dios porque amó más", comenta San Gregorio Magno.
En el lugar del prodigio se construyó la llamada "iglesia del coloquio" y en recuerdo de ese episodio se invoca a Santa Escolástica contra los rayos y para obtener la lluvia.
Tres días después, la santa murió, y su hermano, que se encontraba absorto en la oración, tuvo la visión del alma de su hermana ascendiendo al cielo en forma de paloma.

Yo no buscaba nada intelectual ni de honda interpretación filosófica…Simple y llanamente que en la cristiandad se reconociera el valor de la mujer sin ser Virgen ni Santa, solo un ser amante…Y ya.
Por tanto no puedo decir que accedi a mi encuentro con Dios a través de la Oracion Centrante, ni de Thomas Merton, ni ninguna famosa figura criatiana católica, o metodos descubiertos en los años 60, sino de la mano de un Abad tradicional benedictino, el mas joven de la orden benedictina de Santa Otilia (Alemania), en ese momento, quien me enseño que en la sencillez de la Regla escrita por san Benito en el S.IV esta la raíz de la relación con Dios que estaba buscando.
Desde el mismo prólogo la regla benedictina hace referencia a la oración como un ejercicio necesario para aquel que quiere cumplir la voluntad divina y llevar a término la obra que Dios ha empezado en él. El texto habla de instantissima oratione. El calificativo de "intensísima", atributo común en la lengua de la Iglesia, hace referencia tanto al grado como al tiempo. San Benito pide para aquel que quiera seguir el camino de perfección por él trazado, una oración fervorosa y perseverante. Esta, supera las fuerzas de la naturaleza y hace necesaria la ayuda de la gracia. Con la obediencia, la gracia es el presupuesto imprescindible para avanzar por el camino que conduce a Dios. De esta manera, el autor expresa la conjunción de la gracia y la ascésis, de la gracia divina y de la libertad humana, de ser fiel o infiel a la misma. Esta oración es uno de los "instrumentos de las buenas obras" (Quae sunt instrumenta bonorum operum), título del cuarto capítulo de la Regla, verdadero catálogo de máximas morales que el autor desarrolla posteriormente en forma muy diversa.
La importancia que San Benito da a la oración se ve reflejada al ocupar una séptima parte de la Regla a organizar la "obra de Dios", es decir, el Oficio Divino. En un principio esta hacía referencia a toda la vida espiritual del monje. Luego su significado se fue limitando hasta denotar tan solo la vida de oración organizada en torno a la lectura de la Biblia, la salmodia y la plegaria silenciosa. Los capítulos dedicados al Oficio empiezan bruscamente después de los aquellos referidos a la doctrina ascética. Sin entrar en los muchos detalles con los que San Benito organiza el oficio, diremos que hay tres principios: 1) el rezar el salterio íntegro una vez a la semana (si así no lo hacen "mostraran una gran dejadez en el servicio a que están dedicados") 2) haciendo una ingeniosa exégesis del Salmo 118 argumenta que todos los días deben celebrarse siete oficios ademas de las vigilias 3) la recitación de doce salmos en las vigilias nocturnas, antigua tradíción monástica trasmitida a Occidente por Casiano en sus Instituciones. Lejos de ser una oración simplemente vocal o litúrgica, hay que resaltar la técnica muy meditativa de estos oficios comunes y el hecho de que después de cada salmo se tenía un rato de oración silenciosa. Muchas veces los salmos en vez de ser una plegaria en sí, ofrecia materia para la oración silenciosa que le seguía. Así, salmodia y oración silenciosa son dos aspectos de un mismo movimiento del alma hacia Dios. Pero además, para todo el monacato primitivo, toda la vida del monje, sin exclusión, era "obra de Dios". Toda la ascésis del monje, toda su vida moral entera, es concebida estrechamente ligada a su oración.

El capítulo diecinueve de la Regla enseña la actitud interior que tiene que tener quien reza. La primera recomendación hace referencia al temor. Este es entendido como una actitud de reverencia única, en grado sumo, debida solamente a Dios. La segunda es la de la sabiduria. La tercera es que nuestro pensamiento concuerde con nuestra boca.
Una muestra de que para San Benito, la oración litúrgica y la oración personal eran dos aspectos de una misma realidad, lo manifiesta el capítulo veinte donde indistintamente parece hacer recomendaciones tanto para una como para otra. Es de subrayar lo importante. La súplica debe ser humilde y con el más puro abandono. Breve y pura, y sin embargo, no debe estar cerrada a las mociones del Espíritu ya que el autor deja abierta la posibilidad de que se alargue por "una especial efusión que nos inspire la gracia divina" (20,5).
Como bien señala G.Colombás, la referencia a la "oración pura" seguramente fue tomado por San Benito de la escuela espiritual de Casiano y Evagrio Póntico. En ese caso "oración pura" es un término más bien técnico, que se identifica con la "contemplación de Dios y por una caridad ardiente como fuego" y con lo que en la escuela carmelitana se llamara "contemplación mística".
Cierto, no hay en la Regla nada parecido a un método o técnica de oración. A pesar de la falta total de referencias explícitas a la Biblia, estas instrucciones de San Benito reflejan la doctrina de Jesús, cuando habla de la oración del fariseo y del públicano o cuando dice que para orar debemos entrar en nuestra habitación y hablar al Padre o cuando enseña a los discipulos el Padrenuestro, etc.
Junto a la oración litúrgica y personal había otras dos actividades propias del monacato y que son contempladas en la Regla. La "lectio divina" y la "meditatio". La lectio es citada por San Benito como ocupación entre oficio y oficio a fin de evitar la ociosidad (48,1). En sentido propio era la lectura de la Escritura, pero también abarcaba la lectura de los Padres de la Iglesia y de los maestros espirituales. En teoría, la lectio era una lectura apacible, reposada, rumiada, saboreada. Se trataba de buscar un contacto vivo con la Palabra de Dios y de gozar de ese contacto.
La lectio tenía en la meditatio un sustitutivo para uso de los monjes analfabetos y un complemento para los que sabian leer. No se debiera establecer una relación directa entre la meditatio antigua y la meditación actual. La palabra meditatio viene del griego meletán, que usado por escritores espirituales indica una práctica eminentemente monástica que tuvo una especie de preludio en las escuelas filosóficas griegas. Para el monacato antiguo, consistía sobre todo en repetir oralmente textos bíblicos aprendidos de memoria o el hecho de aprenderlos a base de repetirlos. Tampoco aquí debemos hacer un rápido paralelo con nuestra experiencia actual. Para los antiguos era un ejercicio en el que intervenia todo el hombre, el cuerpo al repetir el texto, la memoria al retenerlo, la inteligencia que trataba de penetrar en su significado, la voluntad que se proponía llevar a la práctica lo aprendido.
La meditatio se convirtió en un elemento destacado de la vida monástico, recomendado por grandes padre del monacato como Casiano. Los monjes pacomianos, por ejemplo, la realizaban al ir al trabajo y mientras trabajaban. Fue esta, la forma de oración mas generalizada en el monacato antiguo, y no sólo seguía en vigor en tiempo de San Benito, sino que se mantuvo con gran relevancia durante la Edad Media.
Ahora bien, mas allá de estas determinaciones precisas y de la práctica cultural, la Regla refleja la práctica habitual de la oración que debe impregnar toda la jornada y todos los ambitos de la vida del monje. Asi San Benito insistirá en la necesidad de orar por aquellos que deben empezar el trabajo semanal en la cocina, con los huéspedes que son alojados en el monasterio, por aquellos que piden su admisión en la comunidad, los que deben iniciar un viaje, etc. En realidad no hay un solo aspecto de la vida humana que no deba ser impregnado por la oración. Este es el modo de cumplir la exhortación del Apóstol de orar incesantemente.

Asi que no vengo de otras experiencias, ni métodos, ni un carrizo, sino de las enseñanzas de un hombre hoy convertido en Abad Emerito, de poca figura mediatica, que me enseño en el trabajo que realizamos por 7 años consecutivos de presencia diaria mia en la Abadia, los sustentos básicos de mi vida como católica, ni de izquierda ni de derecha, solamente convencida de la Doctrina Social que Jesus nos enseño con su vida, sin tanta Teologia y tanta habladera de egos narcisistas. SIMPLEMENTE SER Y FLUIR EN LA MAXIMA SENCILLEZ Y SILENCIO.









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